La Ciencia Jurídica que demanda el Siglo XXI e.c. (Versión 2.0)

Comparto con ustedes mi convicción de cómo renovar la ciencia jurídica para hacer frente a los retos actuales. Espero su opinión en mi blog: bustabad.wordpress.com

Daniel Montero Bustabad: Blog Jurídico

La Ciencia Jurídica que demanda el Siglo XXI e.c.

(Versión 2.0)

Daniel Montero Bustabad

danielmontero@bustabad.es

www.bustabad.es

I.  Introducción.

Escuchemos al maestro de Castro comunicar una importante verdad con luminosas palabras: “La especialidad de la doctrina jurídica está en que no es puramente científica y teórica; encierra siempre un aliento creador, actúa sobre la realidad social, orientándola en un determinado sentido. Todo gran jurista ha dejado su huella en la historia como exponente o propulsor de una idea de vida. Es miopía inexplicable ver en la obra jurídica sólo juegos de conceptos; Martino y Bulgaro, Bártolo y Baldo, Molina y Covarrubias, Vitoria y Gregorio López, el canciller Tomás Moro y el juez Eduardo Coke, como Savigny y Thibaut, Jhering y Gierke, Domat y Pothier, Cambáceres y Napoleón, García Goyena y Gómez de la Serna, Alonso Martínez y Durán y Bas, han sido representantes o vanguardia de grandes movimientos de ideas…

Ver la entrada original 1.660 palabras más

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

La Ciencia Jurídica que demanda el Siglo XXI e.c. (Versión 2.0)

La Ciencia Jurídica que demanda el Siglo XXI e.c.

(Versión 2.0)

Daniel Montero Bustabad

danielmontero@danielmontero.es 

www.danielmontero.es

I.  Introducción.

Escuchemos al maestro de Castro comunicar una importante verdad con luminosas palabras: “La especialidad de la doctrina jurídica está en que no es puramente científica y teórica; encierra siempre un aliento creador, actúa sobre la realidad social, orientándola en un determinado sentido. Todo gran jurista ha dejado su huella en la historia como exponente o propulsor de una idea de vida. Es miopía inexplicable ver en la obra jurídica sólo juegos de conceptos; Martino y Bulgaro, Bártolo y Baldo, Molina y Covarrubias, Vitoria y Gregorio López, el canciller Tomás Moro y el juez Eduardo Coke, como Savigny y Thibaut, Jhering y Gierke, Domat y Pothier, Cambáceres y Napoleón, García Goyena y Gómez de la Serna, Alonso Martínez y Durán y Bas, han sido representantes o vanguardia de grandes movimientos de ideas, por los que han combatido hasta la victoria, la derrota o la muerte”.

Lo anterior nos lleva a preguntarnos: Dado que el mundo ha cambiado desde la obra aludida del maestro, ¿cómo debemos entender hoy el papel de los juristas, con especial énfasis en la Ciencia Jurídica como tal?

II. La contraposición actual entre la Filosofía del Derecho y la Ciencia del Derecho.

Es usual en la doctrina jurídica dividir las materias que se ocupan de la creación, estudio y elaboración (“aplicación”) del Derecho, en dos grandes grupos:

  1. Por una parte, la Filosofía del Derecho juntamente con la Teoría del Derecho. Éstas sitúan el Derecho dentro del objeto de la filosofía, que consiste en la búsqueda de respuesta a las grandes preguntas que efectúa la humanidad. En especial, se incide en:
  • Qué se debe entender por Derecho, de qué se ocupa, si es autónomo o no en relación a las Humanidades y Ciencias Sociales, sus relaciones con dichas disciplinas, su contenido, así como su grado de posible conexión con la ética como disciplina que se ocupa de la moral.
  •  Crear, definir y re-definir cada vez que se haga necesario, los conceptos estructurales, básicos, que se utilizan para la creación, estudio y elaboración (“aplicación”) del Derecho, así como su significado, como lo son: persona, sujeto, objeto, libertad, autonomía privada, institución jurídica, relación jurídica, deber jurídico, derecho subjetivo, interés legítimo, libertad de iniciativa económica, libertad de empresa, propiedad, contrato, etc.

2.  De otro lado, contrapuesto al anterior, las Ciencias del Derecho, principalmente la dogmática, que toman, sin cuestionarlos, los postulados de una Filosofía del Derecho y los conceptos formados por la Teoría del Derecho, y los utilizan para explicar ciertos contenidos del Derecho vigente en una determinada rama jurídica, y/o bien para elaborar (“aplicar”) el Derecho para resolver una determinada controversia, o bien para asesorar a un cliente.

En la práctica nos encontramos con dos grandes grupos de juristas, que se ocupan de disciplinas separadas y, muchas veces, sin la suficiente conexión entre sí: filósofos del Derecho dedicados a la universidad, por una parte, y de otra, juristas de dogmática jurídica, preferentemente ocupados del ejercicio práctico del mismo.

III. El Reto del Siglo XXI e.c.

El mundo actual, sin embargo, requiere un nuevo paradigma. Vivimos en una crisis ecológica sin precedentes, con reflejos en la crisis humanitaria por hambrunas y decenas de miles de muertes diarias por desnutrición, así como en crecientes autoritarismos de poderes privados y públicos (Ferrajoli). La crisis es global y afecta todos los aspectos de la vida de la persona: desde lo que hace para ganarse el sustento (requerimiento de producción más limpia), lo que consume (deber de consumo responsable), el marco de la vida en la que se sitúa (cambio climático, otros aspectos de la crisis ecológica y humanitaria), llamándole a dar respuesta de un modo nuevo.

La respuesta que demanda la crisis abarca un renovado compromiso ético, que abarque todos los aspectos de la vida, para que ésta llegue a ser no solo sostenible, sino sustentable, en desarrollo cualitativo, consumiendo y produciendo menos, pero viviendo mejor, al crear redes humanas y comunidades que valoren a las personas por lo que son, no por lo que poseen (Erich Fromm, modo de ser contra degeneración del tener).

Dado que el compromiso ético que necesitamos es integral, holístico, global, abarcando todos los aspectos de la existencia humana, del mismo modo el humanitarismo jurídico que todos hemos de abrazar, demanda de nosotros una nueva forma de entender el Derecho… y de vivirlo. Se trata de concebir el Derecho en íntima relación con la ética, con las Humanidades, las Ciencias Sociales, además de analizar el Derecho en su totalidad, sin fragmentarlo en materias contrapuestas… ni separando la Filosofía del Derecho de la Ciencia Jurídica.

IV. La Renovada Ciencia Jurídica: Propuesta.

La Ciencia Jurídica que demanda la crisis ecológica y humanitaria que caracteriza el final del Siglo XX e.c. y el Siglo XXI e.c., es una ciencia que no se sitúa fuera de las personas, sino dentro de cada ciudadano y dentro de cada jurista, en sus convicciones más íntimas, en su fuerza de motivación, en lo que estima importante y lo que hace en la vida cotidiana.

El Derecho no ha de concebirse como un “objeto” ideal que se encuentra “fuera” del científico, y que éste analiza “objetivamente”, “imparcialmente”, sin que sus convicciones y valores influyan en su forma de entender, elaborar y explicar el Derecho. Por el contrario, como bien señalan los exégetas de Goldstern, no existe un “conocimiento objetivo” que la persona pueda captar de forma “imparcial” y explicar sin que sus convicciones y valores afecten el proceso. Todo conocimiento es un acto de creación (el humano es un Wertmacher), en el cual las creencias, valores, actitudes y aptitudes de las personas influyen de manera decisiva a la hora de entender y explicar algo. Ello resulta aun más pertinente tratándose del Derecho;  éste precisamente consiste en las respuestas que brindamos a las preguntas de cuál es el tipo de individuo y cuál es el tipo de sociedad que nosotros consideramos que debemos apoyar en hacer posible, respaldando tal posibilidad, en último término, por medio de la coacción; el objetivo de tal coacción sería remover las barreras de violencia y manipulación, que ejerzan aquellas personas que pretendan hacer imposible tal tipo de individuo o de sociedad.

Tomamos como punto de partida la dignidad humana en inspiración kantiana como el compromiso integral u holístico con tratar a cada persona como un fin en sí mismo y no como un objeto o instrumento para otra finalidad (sin importar cuán patriótica, importante o sagrada sea esa otra finalidad), es decir, el amor al prójimo. Este punto de partida nos obliga a dar una respuesta coherente y armónica a la crisis ecológica y humanitaria en la cual vivimos, desde una perspectiva holística y global.

Para lograr lo anterior hemos de romper con la distinción entre Filosofía del Derecho y Ciencia Jurídica, para refundir ambas en una renovada gaya Ciencia Jurídica. Se parte de una forma de vida alegre, jubilosa, que fluye de la dignidad humana y concibe la vida como bella, valiosa, importante (Génesis 1) y, por tanto, entiende la labor del científico como una constante creación y re-creación jubilosa de un saber lleno de valores e importante para una vida humana sustentable, en desarrollo cualitativo.

En virtud de lo anteriormente indicado, la Ciencia Jurídica ha de entenderse en un doble sentido: a) En sentido amplio, como el compromiso integral u holístico con la dignidad humana, incluyendo aspectos éticos y jurídicos en sentido estricto. b) En sentido estricto, como la continua e ininterrumpida creación del Derecho, en sus diversos aspectos de filosofía, creación y renovación de conceptos jurídicos, creación de normas jurídicas (escritas y no escritas), elaboración (“aplicación”) del Derecho a casos concretos, tanto en labores de asesoría como en litigios y explicación doctrinal del Derecho vigente.

Lo anterior requiere también romper la distinción entre jurista teórico (profesor universitario) y jurista práctico (abogado, juez, notario). El profesor universitario que enseña Derecho e investiga, no podrá ejercer adecuadamente esas funciones a la luz de lo que demanda de nosotros la crisis sin precedente en la que nos encontramos (crisis ecológica y crisis humanitaria), si se refugia en la “torre de marfil” del escritorio y no extrae su doctrina jurídica de una labor diaria de elaborar el Derecho ante casos concretos que se le presenten, y en los cuales trabaje con vocación de justicia.

Por su parte, el jurista práctico no podrá influir correctamente en la sociedad en la que nos encontramos, si se limita a extraer su forma de entender el Derecho y los conceptos jurídicos que utiliza, copiándolos de los teóricos. Por el contrario, la respuesta adecuada a las demandas que nos presenta la práctica y la crisis presente, requieren que constantemente innove y renueve los conceptos y constructos mentales con los cuales trabaja, para reconducir el Derecho que ejerza, hacia el camino de una respuesta adecuada a la crisis presente. El jurista práctico debe ser, al mismo tiempo, un jurista teórico, del mismo modo que en el párrafo precedente hemos demandado que el jurista teórico sea, a la vez, un jurista práctico.

V. Conclusión.

La Ciencia Jurídica que demanda de nosotros el Siglo XXI e.c., debe ser una disciplina renovada, que unifique de forma inseparable la Filosofía del Derecho y la dogmática jurídica y, en este sentido, lleve a los juristas teóricos también a ejercer el Derecho en forma práctica, y a los juristas prácticos a ocuparse también de la renovación constante del espíritu y finalidad del Derecho, así como de los conceptos mentales con los cuales trabajamos. Se trata de una ciencia llena de valores humanitarios, que procure dar respuesta a la crisis sin precedente en la que vivimos, ejerciendo el Derecho en el camino de la sustentabilidad. Se trata de favorecer el compromiso por hacer posible un renovado tipo de individuo y de sociedad en el cual las personas consumamos y produzcamos menos, pero vivamos mejor,  al crear redes humanas y comunidades que valoren a las personas por lo que son, no por lo que poseen.

Bibliografía

Castro, Federico de. Derecho Civil de España. Madrid, Civitas, 1984.

Cohen, Hermann. Religion. EE.UU., Scholars Press, 1995.

Ferrajoli, Luigi. Derechos y garantías. La ley del más débil. Madrid, Trotta, 2006.

Frankl, Viktor. El hombre en busca de sentido. Barcelona, Herder, 2004.

Fromm, Erich. El Dogma de Cristo. Buenos Aires, Paidós, 1964.

Fromm, Erich. You shall be as g-ds. Nueva York, Holt, 1991.

Lerner, Michael. Jewish Renewal. EE.UU., E. Putnam Pub Group, 1994.

Lévinas, Emmanuel. Cuatro Lecturas Talmúdicas. Madrid, Río Piedras, 1997.

Levine, Etan. Un judío  lee el Nuevo Testamento. Madrid, Cristiandad, 1980.

Kant, Immanuel. Groundwork of the Metaphysics of Morals. Reino Unido, Cambridge University Press, 1998.

Nolan, Albert. ¿Quién es este hombre? Cantabria, Sal Terrae, 2011.

Zagrebelsky, Gustavo. La exigencia de justicia. Madrid, Trotta, 2006.

Daniel Montero Bustabad

danielmontero@danielmontero.es

www.danielmontero.es

1 comentario

Archivado bajo Ciencia Juridica, Derecho, Libertad

La Ciencia Jurídica que demanda el Siglo XXI e.c.

La Ciencia Jurídica que demanda el Siglo XXI e.c.

Daniel Montero Bustabad

danielmontero@danielmontero.es

www.danielmontero.es

Introducción.

Escuchemos al maestro de Castro comunicar una importante verdad con luminosas palabras: “La especialidad de la doctrina jurídica está en que no es puramente científica y teórica; encierra siempre un aliento creador, actúa sobre la realidad social, orientándola en un determinado sentido. Todo gran jurista ha dejado su huella en la historia como exponente o propulsor de una idea de vida. Es miopía inexplicable ver en la obra jurídica sólo juegos de conceptos; Martino y Bulgaro, Bártolo y Baldo, Molina y Covarrubias, Vitoria y Gregorio López, el canciller Tomás Moro y el juez Eduardo Coke, como Savigny y Thibaut, Jhering y Gierke, Domat y Pothier, Cambáceres y Napoleón, García Goyena y Gómez de la Serna, Alonso Martínez y Durán y Bas, han sido representantes o vanguardia de grandes movimientos de ideas, por los que han combatido hasta la victoria, la derrota o la muerte”.

Lo anterior nos lleva a preguntarnos: Dado que el mundo ha cambiado desde la obra aludida del maestro, ¿cómo debemos entender hoy el papel de los juristas, con especial énfasis en la Ciencia Jurídica como tal?

La contraposición actual entre la Filosofía del Derecho y la Ciencia del Derecho.

Es usual en la doctrina jurídica dividir las materias que se ocupan de la creación, estudio y elaboración (“aplicación”) del Derecho, en dos grandes grupos:

Por una parte, la Filosofía del Derecho juntamente con la Teoría del Derecho. Éstas sitúan el Derecho dentro del objeto de la filosofía, que consiste en la búsqueda de respuesta a las grandes preguntas que efectúa la humanidad. En especial, se incide en:

    • Qué se debe entender por Derecho, de qué se ocupa, si es autónomo o no en relación a las Humanidades y Ciencias Sociales, sus relaciones con dichas disciplinas, su contenido, así como su grado de posible conexión con la ética como disciplina que se ocupa de la moral.
    • Crear, definir y re-definir cada vez que se haga necesario, los conceptos estructurales, básicos, que se utilizan para la creación, estudio y elaboración (“aplicación”) del Derecho, así como su significado, como lo son: persona, sujeto, objeto, libertad, autonomía privada, institución jurídica, relación jurídica, deber jurídico, derecho subjetivo, interés legítimo, libertad de iniciativa económica, libertad de empresa, propiedad, contrato, etc.

De otro lado, contrapuesto al anterior, las Ciencias del Derecho, principalmente la dogmática, que toman, sin cuestionarlos, los postulados de una determinada Filosofía del Derecho y los conceptos formados por la Teoría del Derecho, y los utilizan para explicar determinados contenidos del Derecho vigente en una determinada rama jurídica, y/o bien para elaborar (“aplicar”) el Derecho para resolver una determinada controversia, o bien para asesorar a un cliente.

En la práctica nos encontramos con dos grandes grupos de juristas, que se ocupan de disciplinas separadas y, muchas veces, sin la suficiente conexión entre sí: filósofos del Derecho dedicados a la universidad, por una parte, y de otra, juristas de dogmática jurídica, preferentemente ocupados del ejercicio práctico del mismo.

El Reto del Siglo XXI e.c.

El mundo actual, sin embargo, requiere un nuevo paradigma. Vivimos en una crisis ecológica sin precedentes, con reflejos en la crisis humanitaria por hambrunas y decenas de miles de muertes diarias por desnutrición, así como en crecientes autoritarismos de poderes privados y públicos (Ferrajoli). La crisis es global y afecta todos los aspectos de la vida de la persona: desde lo que hace para ganarse el sustento (requerimiento de producción más limpia), lo que consume (deber de consumo responsable), el marco de la vida en la que se sitúa (cambio climático, otros aspectos de la crisis ecológica y humanitaria), llamándole a dar respuesta de un modo nuevo.

La respuesta que demanda la crisis abarca un renovado compromiso ético, que abarque todos los aspectos de la vida, para que ésta llegue a ser no solo sostenible, sino sustentable, en desarrollo cualitativo, consumiendo y produciendo menos, pero viviendo mejor, al crear redes humanas y comunidades que valoren a las personas por lo que son, no por lo que poseen (Erich Fromm, modo de ser contra degeneración del tener).

Dado que el compromiso ético que necesitamos es integral, holístico, global, abarcando todos los aspectos de la existencia humana, del mismo modo el humanitarismo jurídico que todos hemos de abrazar, demanda de nosotros una nueva forma de entender el Derecho… y de vivirlo. Se trata de concebir el Derecho en íntima relación con la ética, con las Humanidades, las Ciencias Sociales, además de analizar el Derecho en su totalidad, sin fragmentarlo en materias contrapuestas… ni separando la Filosofía del Derecho de la Ciencia Jurídica.

La Renovada Ciencia Jurídica: Propuesta.

La Ciencia Jurídica que demanda la crisis ecológica y humanitaria que caracteriza el final del Siglo XX e.c. y el Siglo XXI e.c., es una ciencia que no se sitúa fuera de las personas, sino dentro de cada ciudadano y dentro de cada jurista, en sus convicciones más íntimas, en su fuerza de motivación, en lo que estima importante y lo que hace en la vida cotidiana.

El Derecho no ha de concebirse como un “objeto” ideal que se encuentra “fuera” del científico, y que éste analiza “objetivamente”, “imparcialmente”, sin que sus convicciones y valores influyan en su forma de entender, elaborar y explicar el Derecho. Por el contrario, como bien señalan los exégetas de Goldstern, no existe un “conocimiento objetivo” que la persona pueda captar de forma “imparcial” y explicar sin que sus convicciones y valores afecten el proceso. Todo conocimiento es un acto de creación (el humano es un Wertmacher), en el cual las creencias, valores, actitudes y aptitudes de las personas influyen de manera decisiva a la hora de entender y explicar algo. Ello resulta aun más pertinente tratándose del Derecho, el cual consiste en las respuestas que brindamos a las preguntas de cuál es el tipo de individuo y cuál es el tipo de sociedad que nosotros consideramos que debemos apoyar, en último término, por medio de la coacción.

Tomamos como punto de partida la dignidad humana en inspiración kantiana como el compromiso integral u holístico con tratar a cada persona como un fin en sí mismo y no como un objeto o instrumento para otra finalidad (sin importar cuán patriótica, importante o sagrada sea esa otra finalidad), es decir, el amor al prójimo. Este punto de partida nos obliga a dar una respuesta coherente y armónica a la crisis ecológica y humanitaria en la cual vivimos, desde una perspectiva holística y global.

Para lograr lo anterior hemos de romper con la distinción entre Filosofía del Derecho y Ciencia Jurídica, para refundir ambas en una renovada gaya Ciencia Jurídica. Se parte de una forma de vida alegre, jubilosa, que fluye de la dignidad humana y concibe la vida como bella, valiosa, importante (Génesis 1) y, por tanto, entiende la labor del científico como una constante creación y re-creación jubilosa de un saber lleno de valores e importante para una vida humana sustentable, en desarrollo cualitativo.

En virtud de lo anteriormente indicado, la Ciencia Jurídica ha de entenderse en un doble sentido: a) En sentido amplio, como el compromiso integral u holístico con la dignidad humana, incluyendo aspectos éticos y jurídicos en sentido estricto. b) En sentido estricto, como la continua e ininterrumpida creación del Derecho, en sus diversos aspectos de filosofía, creación y renovación de conceptos jurídicos, creación de normas jurídicas (escritas y no escritas), elaboración (“aplicación”) del Derecho a casos concretos, tanto en labores de asesoría como en litigios y explicación doctrinal del Derecho vigente.

Lo anterior requiere también romper la distinción entre jurista teórico (profesor universitario) y jurista práctico (abogado, juez, notario). El profesor universitario que enseña Derecho e investiga, no podrá ejercer adecuadamente esas funciones a la luz de lo que demanda de nosotros la crisis sin precedente en la que nos encontramos (crisis ecológica y crisis humanitaria), si se refugia en la “torre de marfil” del escritorio y no extrae su doctrina jurídica de una labor diaria de elaborar el Derecho ante casos concretos que se le presenten, y en los cuales trabaje con vocación de justicia.

Por su parte, el jurista práctico no podrá influir correctamente en la sociedad en la que nos encontramos, si se limita a extraer su forma de entender el Derecho y los conceptos jurídicos que utiliza, copiándolos de los teóricos. Por el contrario, la respuesta adecuada a las demandas que nos presenta la práctica y la crisis presente, requieren que constantemente innove y renueve los conceptos y constructos mentales con los cuales trabaja, para reconducir el Derecho que ejerza, hacia el camino de una respuesta adecuada a la crisis presente.

Conclusión.

La Ciencia Jurídica que demanda de nosotros el Siglo XXI e.c., debe ser una disciplina renovada, que una de forma inseparable la Filosofía del Derecho y la dogmática jurídica y, en este sentido, lleve a los juristas teóricos también a ejercer el Derecho en forma práctica, y a los juristas prácticos a ocuparse también de la renovación constante del espíritu y finalidad del Derecho, así como de los conceptos mentales con los cuales trabajamos. Se trata de una ciencia llena de valores humanitarios, que procure dar respuesta a la crisis sin precedente en la que vivimos, ejerciendo el Derecho en el camino de la sustentabilidad. Se trata de favorecer el compromiso por hacer posible un renovado tipo de individuo y de sociedad en el cual las personas consumamos y produzcamos menos, pero vivamos mejor,  al crear redes humanas y comunidades que valoren a las personas por lo que son, no por lo que poseen.

Bibliografía

Castro, Federico de. Derecho Civil de España. Madrid, Civitas, 1984.

Cohen, Hermann. Religion. EE.UU., Scholars Press, 1995.

Ferrajoli, Luigi. Derechos y garantías. La ley del más débil. Madrid, Trotta, 2006.

Frankl, Viktor. El hombre en busca de sentido. Barcelona, Herder, 2004.

Fromm, Erich. El Dogma de Cristo. Buenos Aires, Paidós, 1964.

Fromm, Erich. You shall be as g-ds. Nueva York, Holt, 1991.

Lerner, Michael. Jewish Renewal. EE.UU., E. Putnam Pub Group, 1994.

Lévinas, Emmanuel. Cuatro Lecturas Talmúdicas. Madrid, Río Piedras, 1997.

Levine, Etan. Un judío  lee el Nuevo Testamento. Madrid, Cristiandad, 1980.

Kant, Immanuel. Groundwork of the Metaphysics of Morals. Reino Unido, Cambridge University Press, 1998.

Nolan, Albert. ¿Quién es este hombre? Cantabria, Sal Terrae, 2011.

Zagrebelsky, Gustavo. La exigencia de justicia. Madrid, Trotta, 2006.

Daniel Montero Bustabad

danielmontero@danielmontero.es

www.danielmontero.es

Deja un comentario

Archivado bajo Ciencia Juridica, Derecho

Marca Personal y Búsqueda de Empleo Jurídico (Versión 1.2)

Dedicado a Jessica, Futura Gran Jurista

Resulta inspiradora la lectura de la obra Las Mejores Salidas de la Carrera de Derecho de Serrano Butragueño, a la hora de forjar una carrera profesional en el Derecho y encontrar trabajo. Empero, conviene reforzar sus consideraciones introductorias al proceso de búsqueda de empleo, para hacer referencia a un grupo concreto de estudiantes de Derecho (y de recién graduados de la carrera), a quienes se les presenta un reto especial de cara a encontrar un empleo e iniciar una larga y provechosa jornada profesional y existencial. Se trata de los estudiantes comprometidos, de corazón, con la libertad, con la exigencia de justicia para todos, incluyendo los más débiles; se trata de educandos que además son muy inteligentes o, al menos, que estudian bastante, por convicción. Como ha manifestado Capella, para ellos resulta especialmente difícil lo laboral. Ello se debe, por una parte, a que vivimos en un mundo en el cual muchas jefaturas seleccionan a los mediocres por ser amigos o conocidos suyos o debido a cacicazgos; de otro lado, muchos favorecen a quienes comparten valores superficiales, incompatibles con los valores de los estudiantes a quienes me refiero. Por ello sugeriría que a la obra citada de Serrano Butragueño se agregara un anexo dirigido a estos estudiantes o recién graduados; entre tanto esto sucede, quisiera formular una serie de observaciones:

  1. I.                     Desarrollar una marca personal.

El estudiante que se esfuerza y que se compromete con la brega por un mundo mejor, necesita, más que nadie, desarrollar una marca personal. Para ello sugiero inspirarse en los siguientes pasos:

  1. Independientemente de que se aspire a trabajar por cuenta propia o ajena y del tipo de labor que sea, toda persona, independientemente de si es estudiante o si es un graduado a punto de jubilarse, un maduro profesional o bien un jubilado con ciertas aspiraciones, etc., debe considerarse a sí mismo, en el buen sentido, como un empresario. Toda persona da y recibe en el mercado y debe actualizar permanentemente su valía para el mercado. Si una persona trabaja por cuenta ajena, debe verse a sí misma como un empresario independiente que tiene, en la actualidad, un único cliente; será consciente de que debe, día a día, satisfacer a ese cliente (igual que un profesional independiente sabe que diariamente debe satisfacer a los clientes actuales y potenciales), debe crecer profesionalmente, adquirir conocimientos, comportarse con inteligencia emocional, y adaptarse a las circunstancias y requerimientos del mercado. Toda persona que se gana la vida, por cuenta propia o ajena, es un empresario, que como tal sabe que no puede acomodarse ni adormecerse ni mucho menos caer en la mediocridad. Debe satisfacer al cliente(s), buscar nuevos mercados, expandirse y mejorar, siempre mejorar. Lo contrario, la paralización, la mediocridad, el adormecimiento, llevan a la destrucción de la personalidad… y a desmejoras laborales. Aunque se tenga el mejor trabajo del mundo, por salud mental, debe considerarse ese puesto como temporal, hasta que surja algo mejor.
  2. Conocerse a sí mismo como persona, como ser que aprecia el conocimiento, y también como futuro (o actual) profesional; conociéndose a sí mismo identificará sus potencialidades, las carencias que ha de subsanar realizando cursos o trabajos específicos; identificará también aquello que lo hace distinto a otras personas y que podría ser su beneficio singular percibido (BSP), es decir, aquello que, a los ojos de potenciales empleadores o clientes, lo hace diferente a otros profesionales, mejor que ellos para algo; este BSP se conecta con  la marca personal (la forma de ser y estilo propio del profesional), y que podrá ser su puerta de entrada al mundo laboral. Para este proceso de conocimiento personal y profesional, sugiero realizar la encuesta contenida en el libro de Eleri Sampson, así como leer y meditar atentamente cada línea de ese pequeño pero valiosísimo libro; ello inspira a desarrollar un estilo de vida coherente con esta marca personal, que brinde mayores posibilidades de crear su empresa o su despacho jurídico, o de incorporarse a uno ya existente.
  3. Una vez que el estudiante se conoce a sí mismo, entiende su marca personal, ha de moverse constantemente, moverse y moverse de forma proactiva, siempre en forma congruente con dicha marca. Por ello, aun siendo estudiante, debe involucrarse en cursos, congresos, seminarios y toda clase de actividades para conocer personas que puedan sintonizar con su marca personal, con quienes aprender, relacionarse y que puedan ser incluso puente a un futuro trabajo, mediante el “gancho” de las relaciones personales. Se trata de conocer personas para abrir puentes futuros de todo tipo, incluso laborales. Se insiste en que también deben tomarse acciones para superar aquellas limitaciones o debilidades que no sean congruentes con la marca personal, con vistas a que, en el futuro, el BSP sea más nítido para un futuro empleador, sin que dicho beneficio sea opacado por carencias subsanables.
  4. Dicha actitud y actividad proactiva, debe continuar en todo momento, aun cuando se encuentre trabajo. Incluso si una persona encuentra un trabajo fijo en una institución pública, no puede detener su crecimiento personal y profesional; siempre debe persistir adquiriendo e impartiendo conocimientos, aprendiendo y enseñando, superando debilidades y conociendo nuevas personas. Ello no solo se debe a que no conocemos el mañana, sino, sobre todo, a que el compromiso con la libertad y la justicia requiere un tipo de carácter proactivo, que debe reforzarse día con día, sin amodorrarse o acomodarse a un empleo; nada debe detener nuestro crecimiento ni hacernos mediocres.
  5. Resulta imprescindible que el estudiante elabore tarjetas de visita, para emplear cada vez que conozca alguien a quien interese su BSP.
  6. Además, debe incorporar las herramientas 2.0 Resulta imprescindible leer y poner en práctica las indicaciones de la bibliografía adjunta. En este sentido, la tarjeta de presentación debe hacer referencia a una página de internet desde la cual se pueda acceder a su currículo en linkedin.com y a un blog en el cual el estudiante consigne sus mejores reflexiones sobre lo jurídico, sobre la vida y acerca del compromiso con un mundo mejor. Todas las herramientas 2.0 (empezando por la leyenda que encabeza su currículo en linkedin) deben hacer resaltar su BSP y enfocarse en el mismo. Para todo lo anterior existen numerosas páginas de internet gratuitas.
  1. Conviene asimismo leer las publicaciones periódicas que sintonicen con la marca personal, ya sea revistas, blogs, o espacios en redes sociales de personas o corporaciones a quienes pueda sintonizar nuestro BSP. De este modo podremos saber de actividades en las cuales tomar parte (seminarios, conferencias, etc.) y participaremos en las redes sociales, comentando noticias o criterios emitidos por aquellos a quienes sigamos; nuestras participaciones en redes sociales han de ser muy meditadas, parcas y serias, siempre congruentes con nuestro BSP.
  2. Una vez que el estudiante o joven profesional conoce su BSP y desarrolla su marca personal, deberá redactar nuevamente su currículo, tomando en cuenta las observaciones del libro de Sampson. En particular, se debe tomar en consideración que la parte superior del currículo debe contener en letra de buen tamaño el nombre de la persona. Luego, un poco más abajo, debe incluirse una leyenda que resuma, en un máximo de tres líneas, el BSP. Dicha leyenda también deberá ser incluida en el currículo que debe hacerse en http://www.linkedin.com El currículo debe actualizarse periódicamente, en sintonía con el BSP, con los nuevos cursos o actividades nuevas realizados para fortalecer la marca personal y para superar las posibles debilidades, etc.
  3. Por otra parte, el currículo debe destacar los intereses, jurídicos y personales del estudiante o graduado, en sintonía, insistimos, con la marca personal. Además, dependiendo de los casos, se pueden indicar, sucintamente, cualidades personales especialmente relevantes para el trabajo al que se aspira. Se debe elaborar un currículo distinto para cada tipo de trabajo diferente al que se aspire (o bien para cada área del Derecho en que se pretenda trabajar), destacando el BSP que aporte el candidato para ese trabajo en especial. Incluso puede variar la leyenda en el encabezado del currículo, para adaptarlo a lo que se pretenda en cada caso.

10. En caso de existir posibilidades económicas, conviene contratar los servicios de una empresa de Recursos Humanos que ofrezca servicios de career planning. Estos servicios no sólo ayudarán a configurar, perfilar y redactar mejor el currículo, sino también a la hora de orientar el enfoque de la carrera o de la búsqueda de trabajo que se pretenda, además de otros posibles beneficios.

  1. Debe eliminarse cualquier mal hábito, pues toda la persona, en su integridad (visión holística), ha de enfocarse en su marca personal, por respeto a sus valores, por su compromiso con la libertas responsable, y para hacer más perceptible su BSP a posibles empleadores.
  2. Resulta imprescindible leer y poner en práctica todas las obras que se citan en la bibliografía que se indica a continuación.
  3. La vida personal, profesional y de búsqueda de empleo, ha de ser parte de una experiencia que se emprenda con la mente y el corazón abiertos, capaces de cambiar de dirección profesional (eso sí, siendo siempre fiel a la ética); es posible, por ejemplo, que una persona desee dedicarse a una rama del Derecho, pero se le cierren constantemente las puertas, pero se le abran en otra materia profesional (otra rama jurídica, o bien en otra actividad profesional); ha de percibirse la vida con la flexibilidad necesaria como para poder aceptar esos cambios, para adentrarse con ilusión en esa otra posibilidad profesional, o en ese otro lugar de residencia donde se encuentre trabajo. El proyecto de vida (incluyendo el profesional) no debe ser un marco cerrado; al contrario, ha de ser una mano abierta, capaz de aceptar lo que el futuro depare, con la flexibilidad necesaria para adaptarse al porvenir.

II.            Otras recomendaciones.

Para el caso específico de un país situado allende el chaco, Costa Rica, consideramos lo siguiente:

  1. Se debe visitar semanalmente la página del servicio civil  www.dgss.go.cr (incluyendo facebook o twitter) con la finalidad de realizar cuanto antes la prueba de acceso al Servicio Civil. Ello resulta de vital importancia, independientemente de a qué desea dedicarse el estudiante en el futuro, e incluso aunque desee trabajar en un bufete particular; desconocemos el futuro y puede suceder que, en algún momento clave de la vida, resulte muy importante volver a un puesto en el Gobierno. Por ejemplo, si el estudiante posee conocimientos en Secretariado, debe cuanto antes efectuar el examen del Servicio Civil en esa categoría. Si aprueba el examen y accede a un trabajo, un tiempo después se podrá recalificar la plaza y ejercer como jurista. El énfasis debe ser aprobar el examen y empezar a trabajar en plaza fija cuanto antes. Otro ejemplo: si el estudiante es ya bachiller en Derecho, deseará, obviamente, acceder a la licenciatura; sin embargo, le conviene hacer el examen del servicio civil cuanto antes, aun cuando sea para una plaza de bachiller en Derecho; cuando acceda a una plaza fija, contará con seguridad y, un tiempo después, se podrá recalificar la plaza como licenciado, una vez obtenido ese grado académico.
  2. Resulta asimismo muy valioso consultar los periódicos y páginas de internet del Poder Judicial, debido a lo indicado en el apartado anterior, reforzado por el alto nivel retributivo del Poder Judicial. Por ejemplo, pueden consultarse las siguientes páginas:

http://www.poder-judicial.go.cr/index.php/servicios/44-quiere-trabajar-con-nosotros

http://sitios.poder-judicial.go.cr/personal

http://sitios.poder-judicial.go.cr/personal/concursos.htm

3. Se deben además visitar todas las páginas de organismos autónomos, los cuales ofrecen un buen nivel retributivo; para ello se ha de tomar en consideración a todas las Autoridades Reguladoras, superintendencias, incluyendo la superintendencia de superintendencia de sectores regulados afines al mercado financiero; algunos ejemplos son:

http://www.bccr.fi.cr/bolsa_empleo/index.html

http://www.linkedin.com/company/contralor-a-general-de-la-rep-blica-costa-rica

Tampoco han de olvidarse las páginas del ICE, AyA, etc.

  1. Para quienes se interesen por el Derecho Mercantil, resulta valioso familiarizarse son las páginas de economía de La Nación, con El Financiero y las actividades que promociona, etc. Las lecturas son importantes para aprender, lo mismo que las actividades que se anuncian; esto último resulta también valioso para conocer colegas, incluyendo posibles clientes futuros o empleadores. Además, El Financiero posee una página donde anuncia actividades semanales; para ello se debe acceder a la página http://www.elfinancierocr.com/ En la parte superior central de dicha página, en letra pequeña, se observan las siguientes palabras: “”Eventos EF” Se debe hacer click allí para entrar al calendario de actividades.
  2. Se debe consultar periódicamente la página del Colegio de Abogados; se ha de intentar que se le permita recibir cursos (o participar en Congresos) que sintonicen con su BSP y abran puentes de conocimiento y de relaciones con profesionales. www.abogados.or.cr Por ejemplo, para quien desee trabajar en el Poder Judicial (o por desarrollo profesional), el Colegio de Abogados desarrolla numerosos cursos en la tarde-noche para capacitar al graduado a aprobar los exámenes de ingreso a la judicatura; por ejemplo: Juez Genérico, Juez de Familia, Juez 3, etc.
  1. Como se aludió previamente, los puntos débiles del estudiante o graduado, pueden subsanarse mediante cursos específicos en academias (como el TEC de Montes de Oca), por ejemplo, si fuera el caso, cursos de contabilidad (útil para quienes deseen ser juristas empresariales), dirección de empresas, etc. Lo mismo respecto a idiomas y otros aspectos. Estos cursos no han de ser asumidos como “castigos”, sino como auténticos beneficios que uno se brinda a sí mismo, y como oportunidades para tender puentes futuros, personales y  profesionales.
  2. Se debe participar en las actividades organizadas por entidades que sintonicen con la filosofía del estudiante o graduado, e incluso de otras ideologías, pues se crece a partir de la confrontación de criterios; algunas de estas instituciones cuentan con perfil en las redes sociales. Algunos ejemplos son: Academia de Centroamérica, Asociación Nacional de Fomento Económico (ANFE), CEDAL, etc. Asimismo deben tomarse en consideración los aportes de fundaciones extranjeras que operan en Costa Rica para defender su filosofía; citamos las siguientes entidades alemanas: Friedrich Nauman, Friedrich Ebert, Konrad Adenauer. Lo indicado en este párrafo se debe tanto a las oportunidades de aprender, como a las oportunidades de conocer personas a efectos de fortalecer vínculos con otros profesionales con intereses convergentes, e incluso de conocer posibles empleadores.
  3. Resulta asimismo interesante de que el estudiante o graduado realice alguna práctica o período gratuito de ejercicio profesional, en alguna institución respecto a la cual se sepa, previamente, que existen posibilidades de que se vaya a contratar personal; puede también ser en cualquier otra entidad, si la práctica que se ejerce en dicho sitio resulta provechosa para el crecimiento profesional, o bien para mejorar el currículo.
  4. A veces se formula la pregunta de si es conveniente para el estudiante o recién graduado de dicho país, buscar una beca para estudiar en el exterior. Nuestro criterio consiste en que esta posibilidad sólo resulta viable para aquellas personas cuyas familias cuenten con millones. Para todos los demás, la prioridad debe ser encontrar un trabajo fijo. Quienes deseen ser madres, podrán considerar la posibilidad de prepararse y concursar para un puesto fijo en el sector público, por los beneficios que aporta; ello incluso si la persona en cuestión desea trabajar en el sector privado; ello se debe a que, cuando le interese gozar de los beneficios del sector público (licencias para maternidad, puesto fijo, etc.) podrá trabajar en dicho sector; cuando le interese el ejercicio privado, podrá pedir una excedencia o permiso sin goce de salario, con la certeza de que, si en un año no le van bien las cosas en el sector privado, podrá volver al sector público. El crecimiento profesional y personal de todo estudiante y Licenciado en Derecho, independientemente de cuánta experiencia tenga y de sus títulos, se realiza a través de las lecturas jurídicas y de otras ramas de las ciencias sociales; para ello se deben leer los mejores libros que llegan a las librerías jurídicas y, sobre todo, comprar libros importantes en España (y, dependiendo del conocimiento de idiomas, en otros países); recomiendo la librería y editorial Marcial Pons. Este aspecto es imprescindible; los títulos en sí mismos no significan nada desde una perspectiva jurídica y académica; lo que cuenta con peso académico es lo que se aprende leyendo y, muy importante, reflexionando. Los títulos de postgrado ayudan, no se deben menospreciar; pero son sólo un complemento, y ni siquiera son un complemento indispensable (salvo la Especialidad en Derecho Notarial y Registral para quienes se dediquen al Notariado o laboren en los Registros).
  5. Si, por las razones que fueren, se empeña el recién graduado en pugnar por estudiar fuera, se le recomienda visitar periódicamente el Ministerio de Asuntos Exteriores y su oficina de becas; también deberá estar al tanto de las posibilidades que surjan en la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECID), situada frente a El Farolito en Barrio Escalante de San José; dicha Agencia cuenta con presencia en internet, pero recomendaría al menos una visita realizada de forma personal. A través de dicha Agencia y también independientemente, conviene estar al tanto de las becas que ofrece la Fundación Carolina, a cuyos efectos deberá visitarse periódicamente la página en internet de dicha Fundación.

 

Bibliografía IMPRESCINDIBLE.

Capella. El Aprendizaje del Aprendizaje. Madrid, Trotta, 2004.

Fernández Montero, Mónica. Yo También Soy Abogado 2.0 Valencia, Tirant Lo Blanch, 2013.

Peters, Tom. 50 Claves para Hacer de Usted Una Marca. Bilbao, Deusto, 2004.

Sampson, Eleri. Marca Personal. Barcelona, Gedisa, 2005.

Schawbel, Dan. Yo 2.0 Barcelona, Random House, 2011.

Serrano Butragueño, Ignacio. Las Mejores Salidas de la Carrera de Derecho. Madrid, Editorial Ezcurra.

Daniel Montero Bustabad

http://www.danielmontero.es

4 comentarios

Archivado bajo Marca Personal, Personal Branding

Invitación a la Inauguración de los Conversatorios Neoconstitucionalistas.

Por medio de la presente deseo invitarles, en nombre del Círculo Neoconstitucionalista, del cual soy fundador, a la inauguración de los Conversatorios Neoconstitucionalistas Inter-Profesionales. La inauguración consistirá en una conferencia impartida por una psicopedagoga española, con doctorado por la Universidad Complutense de Madrid; se trata de una brillante profesional que ejerce en la Comunidad de Madrid, además de ser Vicepresidenta de la Asociación Española de Logoterapia (AESLO). La logoterapia es la tercera escuela vienesa de psicología, que defiende que la búsqueda de un sentido concreto para la vida de cada persona, es la máxima necesidad psíquica del ser humano. El tema es: “La búsqueda de sentido en la vida como humanización de la enseñanza y el ejercicio profesional”. La conferencia inaugural se impartirá en el auditorio Nº 1 de audiovisuales de la Biblioteca Carlos Monge de la Universidad de Costa Rica, el lunes 21 de julio a las 5:00 p.m. Código de vestimenta: formal. Son gratuitas esta y todas las actividades del Conversatorio Neoconstitucionalista. 
Su presencia será muy importante para el neoconstitucionalismo, así como para el diálogo entre profesionales proactivos.
Para más información, favor escribir a: inscripciones@constitucionalismo.com 

Daniel Montero
Lic. en Derecho Universidad de Alcalá (España).
Egresado del Doctorado en Derecho. Universidad Autónoma de Madrid.
Actualmente Abogado en Costa Rica

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Círculo Neoconstitucionalista: Propuesta (Versión 4.0).

CÍRCULO NEOCONSTITUCIONALISTA: DERECHO DE LA PERSONA Y CONSTITUCIÓN ECONÓMICA (Propuesta. Versión 4.0).

Daniel Montero Bustabad 

danielmontero@danielmontero.es  

www.danielmontero.es  

I. Sobre la URGENTE Necesidad de un Círculo Jurídico Neoconstitucionalista.

En una obra reciente que recopila aportes de los autores más significativos de uno de los movimientos jurídico-culturales más destacados de la actualidad (1), se hace referencia explícita a los más importantes “focos culturales” hispanos. Al leer la lista de esos focos hispanos significativos, fui conmovido al notar la ausencia de este lugar. En otras palabras, de acuerdo a los insignes autores de la recopilación, quienes vivimos aquí no constituimos un foco cultural relevante. Analizado el asunto con más detenimiento, tuve que reconocer que no faltan numerosas razones que apoyan tan alarmante criterio. Al respecto considero que no resulta pertinente desgranar esas razones, sino proponer un medio, un principio, una forma de comenzar a generar una alternativa, uniéndonos a las labores de otras personas en este mismo sentido. Debemos convertirnos en uno de los principales focos jurídico-culturales del mundo hispano y ello no por vanidad ni prestigio, sino por exigencias mismas de la justicia. En la vida, como en todo, quien no avanza retrocede, la libertad que no se profundiza día a día deviene en opresión y la persona (y la sociedad) que no se supera día a día, degenera. Al efectuar un diagnóstico de los principales movimientos jurídico-culturales que en la actualidad proponen una alternativa a los problemas del mundo actual (2), y que, por tanto, procuran un mayor grado de libertad y justicia, se determina que éstos son (por orden cronológico), el iusnaturalismo, el neokantismo y el neoconstitucionalismo (este último constituye, al menos en parte, una derivación actual del neokantismo). Por determinadas razones que esperamos tener la ocasión de explicar en otra obra, consideramos que el neoconstitucionalismo es el movimiento que necesitamos para empezar a generar nuevos aportes que, unidos a otros, vayan creando aquí el empuje jurídico-cultural que todos necesitamos.

II. El Neoconstitucionalismo.

El objetivo del neoconstitucionalismo consiste, por una parte, en mantener e incrementar la libertad y, de otro lado, en luchar contra la pobreza, trabajando desde la Constitución y la ley para alcanzar estos objetivos (3). Con la finalidad anterior, diversos autores (Zagrebelsky, Ferrajoli, Alexy, Carbonell, etc.) han dedicado su vida a explicar y defender, a través de sus obras, la teoría y la práctica jurídica distintivas de nuestras sociedades a partir de las Constituciones de la segunda postguerra y del retorno a la libertad posterior; se trata de la Constitución italiana de 1947, la alemana de 1949, la española de 1978 y Constituciones de otros países hispanos, en tiempos más recientes, promulgadas al volver a la libertad. Dichos sistemas jurídicos se caracterizan por una interacción sinérgica de distintos factores que caracterizan las Constituciones aludidas (4):

1. Normatividad y rigidez constitucional. Las Constituciones dejan de ser documentos políticos para pasar a ser, en primer término, normas jurídicas. Además, se trata de normas jurídicas de carácter superior a la ley, de modo que incluso la reforma de la Constitución está sometida a requisitos y mayorías calificadas más complejas que las leyes ordinarias. A ello se añade que ciertas Constituciones determinan que determinados secciones o preceptos de la Constitución no pueden ser reformados. Por ejemplo, en la Ley Fundamental alemana, no resultan modificables ni la dignidad humana, ni el carácter republicano del Ordenamiento Jurídico, ni el sistema federal ni tampoco la cláusula del “Estado social” § 1, § 20 y § 79.3 de dicha Grundgesetz.

  1.  Relacionado con lo anterior se encuentra el carácter jurídico directamente vinculante de los derechos constitucionales, sin que éstos necesiten esperar a ser regulados en detalle por normas legales para empezar a contar con efectos jurídicos. De este modo todos los poderes públicos se encuentran vinculados a los derechos constitucionales… y no solo los poderes públicos, sino también todas las personas. Las Constituciones aludidas se caracterizan, en este sentido, por un contenido denso, sustantivo, indicando muy diversos fines y tareas de los poderes públicos (Staatzielbestimmungen) en beneficio también de los necesitados.

3. Ponderación. Los derechos constitucionales son entendidos básicamente como principios (Alexy), es decir, como mandatos de optimización, directrices que exigen que los mismos sean garantizados al máximo que resulte posible, según las necesidades de ponderación (balancing test) con otros derechos constitucionales. A la hora de ponderar los derechos fundamentales que intervengan de forma aparentemente contradictoria en una institución o relación jurídica, se ha de emplear el principio de proporcionalidad, buscando la solución más justa y equitativa a la hora de legislar o de efectuar una elaboración jurídica (“aplicación” del Derecho) para resolver un caso.

4. “Sobreinterpretación” de la Constitución. Las normas constitucionales son objeto de la interpretación más extensiva posible, de modo que todo el Ordenamiento Jurídico resulte “saturado” de Constitución. De este modo todas las instituciones y relaciones jurídicas, así como todos los casos a resolver, resultan impregnados hasta la médula de Constitución, de modo que ninguna institución jurídica ni ninguna relación jurídica, ni tampoco ningún caso a resolver son indiferentes o neutros ante la Constitución. En cada uno de ellos habrá algún grado de relevancia Constitucional, la cual habrá de ser analizada y resuelta con criterios constitucionales. De lo anterior se desprenda la labor creadora de la jurisprudencia, que da a luz principios de rango constitucional que se extraen de la Constitución de forma implícita, aunque no consten expresamente en el texto constitucional. Ejemplos de dichos principios son el de razonabilidad, proporcionalidad, motivación de los actos y (en aquellos países donde no conste enunciado de forma expresa), el de interdicción de la arbitrariedad.

5. Garantía jurídica de las normas constitucionales y papel activo del Poder Judicial. De los apartados anteriores se sigue que el Poder Judicial pase a ser protagonista en el nuevo paradigma constitucional. La Constitución como norma jurídica resulta vinculante para todos los poderes públicos, empezando por el legislador. Por ello el Poder Judicial pasa a ser el primer garante de la Constitución, quien, por tanto, estará facultado a declarar la invalidez de cualquier norma jurídica que se oponga a la Constitución. De este modo, el papel de los Jueces, de ser pasivos ante la ley, pasa a ser activo.

6. Nuevo papel activo de la doctrina de los autores. El nuevo modelo constitucional implica, para los autores jurídicos, un cambio de paradigma. El papel de la doctrina jurídica ya no consiste en describir el Derecho vigente, sino que pasa a desempeñar un papel doble: Por una parte, ha de denunciar el Derecho actualmente vigente pero que resulta inválido por vulnerar la Constitución. De otro lado, a denunciar cuando nos encontremos ante una ausencia de normas que establezcan el modo por el cual se va a garantizar un derecho que es reconocido por la Constitución (5). Por ejemplo, si la Constitución establece el Derecho de todas las personas de bajos recursos a recibir determinadas prestaciones de salud de forma gratuita, pero actualmente no existe ninguna norma que establezca qué entidad va a brindar cuáles servicios de forma gratuita, la doctrina jurídica debe denunciar la ausencia de una norma que brinde la garantía del derecho a la salud constitucionalmente reconocido, y a su vez proponer qué norma puede emitir el legislador para así colmar la falta de la garantía denunciada. Algunos de los rasgos anteriormente indicados se encontraban en el constitucionalismo anterior a la finalización de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, como se aludió anteriormente, la diferencia se encuentra en la interrelación de todos estos fenómenos, que generan una nueva situación (6), es decir, producen un nuevo paradigma dinámico.

III. Marco del Diálogo Neoconstitucionalista. El ex Presidente del Tribunal Constitucional italiano y pilar del neoconstitucionalismo, Gustavo Zagreblsky, en cada uno de sus libros, dedica un espacio a tratar de las diferencias entre la perspectiva de los creyentes y de los no-creyentes, al declarar, interpretar y ejecutar los derechos humanos y, en general, la Constitución; generalmente el autor se muestra pesimista acerca de la posibilidad de que creyentes y no-creyentes lleguen a acuerdos de fondo y sustentables, sobre el contenido de los derechos humanos. Sin embargo, en la obra (de la cual es significativamente coautor con el Cardenal Martini) La exigencia de justicia. Madrid, Trotta, 2006 in totum, formula su concepción de la justicia tanto para creyentes como para no-creyentes, como experiencia compartida con otros de pugna contra las experiencias de injusticia y dolor; lo hace de modo tal, que se vislumbra un camino fructífero neoconstitucionalista de diálogo y mutuo trabajo, entre creyentes y no-creyentes. En virtud de lo indicado, en las actividades del Círculo Neoconstitucionalista, se posibilitará un marco de diálogo entre diversas religiones y tipos de creyentes, así como con no-creyentes, en el camino de justicia… y de búsqueda de libertad para nuestra sociedad.  

IV. Etapas Círculo Jurídico Neoconstitucionalista. Una vez que hemos aludido brevemente a la necesidad de ir generando alternativas para que este lugar llegue en algún momento a convertirse en un importante foco jurídico-cultural (para juristas y otros profesionales), y al haber ya explicado los principales rasgos del neoconstitucionalismo, procedemos a explicar nuestra propuesta de formar un Círculo Neoconstitucionalista de la siguiente manera: 1. El Círculo llevará como nombre “Constitución Económica”. Ello se debe a que estimamos que la reflexión sobre el neoconstitucionalismo no debe centrarse en sí mismo, sino que debe ser necesariamente propositivo. Es decir, cuanto se reflexione debe ser efectuado con vistas a proponer cambios concretos en la teoría y práctica de algún sector profesional, tanto jurídico, como también de otras profesiones. Al respecto consideramos que este sector jurídico ha de ser el marco jurídico de una economía que sea a la vez libre y sustentable al amparo de la Constitución, es decir, deben ser reflexiones alrededor de la Constitución Económica. 2. Aunque el Círculo tomará como centro el marco jurídico de la economía libre y sustentable, también se abordarán otros aspectos, según los intereses e inquietudes de quienes vayan a integrarse dentro del Círculo; los mismos serán tanto los relacionados con el Derecho de la Persona, como con otros temas que interesen a los participantes. De allí la importancia de cumplimentar la Encuesta que se anexa a la presente (Apartado IV, más abajo), para así seleccionar asuntos interesantes a tratar, propuestos por las personas que lean la presente. 3. En una primera etapa el Círculo se reunirá una vez al mes para realizar una serie de cineforos, de los cuales aprenderemos los participantes y, a la vez, iremos “rompiendo el hielo” y conversando de forma relajada, para conocernos todos. Algunas de esos documentales y películas que dm comentaremos, serán:

  • Una película española sobre la situación de España en la postguerra civil. Servirá para conocer el punto de partida del neoconstitucionalismo, que son las guerras de la mitad del Siglo XX, las dictaduras consiguientes (Italia, Alemania, España), de modo que, cuando se superaron esas dictaduras y se empezó a atisbar la libertad, estos países, y otros como Portugal, España y demás, se idearon Constituciones normativas fuertes para evitar (o tratar de evitar) el volver a la tiranía.
  • Una charla sobre la Escuela Administrativista de García de Enterría en España, la cual, en plena dictadura franquista, utilizó el Derecho para arrancar espacios de libertad y puso las bases para el renacer constitucional de 1978.
  • El discurso de Carter de 1979 que señala las causas profundas de la crisis de la sociedad estadounidense y propuso una alternativa a la crisis; además “predijo” lo que pasaría si no se aceptase su propuesta. Al respecto recordemos que los estadounidenses rechazaron la propuesta de Carter, pues eligieron como Presidente a otra persona con un programa político opuesto… y se han cumplido, en cierto sentido, las “predicciones” de Carter de lo que sucedería si no se ejecutaba el programa que proponía.
  • Varios documentales sobre los retos del mundo actual, aptos para reflexionar sobre el necesario papel activo de los juristas y demás profesionales, en el mundo actual.

4. En una segunda etapa, se continuarán con reuniones periódicas, donde se van a tratar los asuntos aludidos en el Apartado ”2.” anterior; la dinámica será una breve exposición sobre un tema de interés, desde la perspectiva neoconstitucionalista, seguida de una conversación entre los presentes. En una tercera etapa se incrementará la periodicidad de las reuniones. En una cuarta etapa se realizarán actividades públicas de una mayor convocatoria, para en una dm quinta etapa, empezar a reflexionar sobre pasos sucesivos, en el camino hacia lograr que este lugar se transforme en un importante foco cultural; asimismo se propondrán iniciativas en el camino hacia una sociedad que sea a la vez más libre y más justa para todos, incluyendo los más necesitados.

V. Programa de Conversatorios (sólo incluye los primeros conversatorios acerca de Antecedentes del Neoconstitucionalismo y retos del mundo actual).

  1. Introducción. Retos del mundo actual para los profesionales. Del “apagar incendios” al compromiso con un mundo mejor: Análisis de un discurso presidencial (documental).
  1. Antecedentes del Neoconstitucionalismo (1): La España de la postguerra y obstáculos al diálogo entre creyentes y no-creyentes por un mundo mejor (cineforo).

3.  Antecedentes del Neoconstitucionalismo (2): La cooperación de los profesionales con los regímenes totalitarios y los juicios de Nürnberg (cineforo).

Antecedentes del Neoconstitucionalismo (3): La Escuela Administrativista de García de Enterría en España y su relevancia actual.

  1. Antecedentes del Neoconstitucionalismo (4): El aporte de D. Eduardo Ortiz.
  2. Retos del mundo actual para los profesionales: Logos, respuesta a la frustración y ejercicio profesional.
  3. Retos del mundo actual para los profesionales: La humanización del ejercicio profesional (cineforo).
  4. Retos del mundo actual: Libertad, y medrar en sustentabilidad (documental).

  VI. Encuesta.

Usted ha sido recomendado como un jurista u otro tipo de profesional, especialmente competente para recomendar los contenidos posibles del Círculo Neoconstitucionalista. Por ello se agradece el tiempo que dedique a llenar la presente breve encuesta. 1. Nombre y Correo Electrónico (Opcional).   2. ¿Cuál es aquella rama del Derecho en la cual usted presta la mayor parte de su asesoría? Por favor, ser lo más concreto/a posible. Por ejemplo, en vez de consignar “Derecho Mercantil”, escriba los aspectos específicos a los cuales usted se dedica con mayor tiempo, como Derecho del empresario, Derecho societario, Derecho de valores, Derecho de propiedad industrial, Derecho de la competencia, Derecho contractual, etc. 3. ¿Qué temas le interesarían que fuesen tratados? Explique brevemente las razones. 4. ¿Cuál sería el día de la semana y el horario que mejor le convendría? 5. Por favor añada cualquier otro aporte o sugerencia.

IV. Notas.

(1) Carbonell, Miguel y García Jaramillo, Leonardo. “El Neoconstitucionalismo: Significado y Niveles de Análisis”. En: Carbonell, Miguel y García Jaramillo, Leonardo. El Canon Neoconstitucional.Madrid, Trotta, 2010, pág. 153.

(2) Al respecto remito a mi obra, en fase de redacción: Teoría Cualitativa del Derecho Patrimonial.

(3) Carbonell, Miguel. “Presentación”. En: Carbonell, Miguel (Ed.) Teoría de la Constitución. Ensayos Escogidos. México, Porrúa-UNAM, 2000, págs. XII y s.

(4). Carbonell, Miguel, Op. Cit., págs.. 154 y ss. También Guastini, Riccardo. “La ‘Constitucionalización’ del Ordenamiento Jurídico: El Caso Italiano”. En: Carbonell, Miguel (Ed.) Neoconstitucionalismo(s). Madrid, Trotta, 2009, págs. 49 y ss.

(5) Ferrajoli, Luigi. “El Derecho como sistema de garantías”. En: Ferrajoli, Luigi. Derecho y garantías. La ley del más débil. Madrid, Trotta, 2006, págs. 32 a 34.

(6) Carbonell, Miguel. Op. Cit, págs. 153 y ss.

Daniel Montero Bustabad 

danielmontero@danielmontero.es

www.danielmontero.es

1 comentario

Archivado bajo Ciencia Juridica, Constitucion Economica, Constitucionalismo, Derecho, Derecho Mercantil, Libertad

Felicidades a las Abogadas en Su Día.

Felicidades a todas las distinguidas colegas, así como a los distinguidos colegas; que la justicia que el judeocristianismo ha traído hasta nosotros al presente, sea luz (y no cárcel) que nos impulse a nosotros a que, en este mundo actual tan distinto, podamos iluminar las vidas de nuestros contemporáneos con dignidad humana; que ejerzamos nuestra profesión asumiendo la plena responsabilidad de entender que ejercemos un ministerio de grandísima importancia social… a favor de los poderosos, pero igualmente a favor de los más necesitados, sin discriminar ni a unos ni a otros. Como dice la Biblia hebrea: “tzedek, tzedek tirdof”, es decir, “justicia, por medio de la justicia, buscarás”. Que el testigo que a nosotros laicos nos entrega el pasado judeocristiano, sea emblema del peso de la responsabilidad con que ejercemos la noble vocación de buscar justicia por los medios que la justicia establece, con rectitud hacia todos, pequeños y grandes, inspirándonos en los valores de contenido sustancial, espiritualismo (no formalismo) y priorización de la valoración ética del Derecho hacia las conductas humanas (causalismo), emblema de la concepción española del Derecho (contraria al formalismo y a la priorización de las causas abstractas propias de los ordenamientos anglosajones y germánicos, que dan prioridad a no ejercer un control ético de los actos y negocios jurídicos); que el pasado hispano de nuestro Derecho sea impulso a nosotros hoy, para ejercer con vocación la profesión en el nuevo modo de vida ético que exige de nosotros hoy la causa de la dignidad humana en sentido kantiano como imperativo de tratar a cada persona como un fin en sí mismo y no como un instrumento, objeto o medio para otra finalidad, sin importar cuán relevante, venerada o patriótica sea esa otra finalidad.

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized