Archivo mensual: agosto 2013

Manifiesto sobre el Nuevo Tipo de Profesional del Siglo XXI.

El libro “Construya su Marca Personal” de Eleri Sampson forma parte de una serie de obras que representan una especie de Manifiesto por el Nuevo Tipo de Profesional del Siglo XXI. Por ello no solo resulta importante (muy importante) para quienes buscan empleo, sino, sobre todo, vital para los profesionales que trabajan por cuenta propia o ajena, incluyendo quienes nos desempeñamos en los poderes públicos. Me explico:

a)    En el paradigma anterior (de forma simplificada), el profesional (i.e. jurista) que entraba a laborar en una gran empresa, se sumergía en la misma considerando que toda su vida la dedicaría a dicha sociedad. Por ello se sentía fuera del mercado laboral (pues consideraba que ya había concluido su participación en el mismo, al haber conseguido ese empleo permanente), de modo que, a partir de entonces, ya no tendría motivos para continuar estudiando, para continuar creciendo profesional y personalmente por su cuenta, para persistir desarrollando contactos profesionales de todo tipo… El trabajo era una especie de convento; una vez en él, la persona se quedaba encerrado para siempre, sin crecer más. Asimismo, este profesional ejercía su trabajo de forma mecánica y repetitiva, con baja creatividad y sin una actitud proactiva.

b)    Los licenciados (por ejemplo, en Derecho) que, tras haber dedicado cinco años a obtener su licenciatura, pasaban otros años más estudiando fuertemente para aprobar los exámenes de la oposición (para Jueces o Fiscales, 3 años; para Notarios, 5 años o más, para ciertos cargos del Poder Ejecutivo, 3 años, para el doctorado, 6 o más años, etc.), una vez aprobada la oposición, recibían el trabajo como una auténtica canonjía, con un gran alivio de saber que nunca más deberían buscar trabajo, sabiendo que todos sus problemas estaban ya resueltos. También en este caso el trabajo se ejercía de forma mecánica, sin un carácter proactivo e innovador.

c)    Quienes se dedicaban al ejercicio liberal de la profesión (i.e., Abogados), lo realizaban con bajas dosis de imaginación, creatividad e innovación.

d)    Lo indicado en los tres párrafos anteriores muestra un sistema que llevaba al estancamiento profesional y, con ello, al estancamiento personal. El trabajo es una de las tres manifestaciones más importantes de la personalidad. Al terminar la ilusión y el continuo desarrollo en lo laboral, cesa la mejora del ser humano como tal y este decae en su calidad de vida.

e)    Insisto en que se trata de una simplificación, pues una importante proporción de los profesionales aludidos lo hacían de forma proactiva. Lo que se quiere decir, respecto a estas personas creativas, es que su ilusión e innovación brillaban a pesar del sistema, no porque el sistema lo favoreciera, como lo es a partir de estos nuevos tiempos.

Estos nuevos tiempos exigen que cada profesional se vea a sí mismo como un empresario que constantemente está en el mercado ofreciendo sus servicios. Las empresas ya no tienden a ser tanto esas grandes empresas que ofrecían trabajo para toda la vida, sino grupos más reducidos de personas que brindan servicios por proyectos; concluido el proyecto, se busca nuevo trabajo. En esta economía se requiere un constante desarrollo y crecimiento de las habilidades y capacidades del Nuevo Profesional, una constante mejora, que impulsa no solo lo positivo en el proceso de ganarse el sustento, sino también el desarrollo como ser humano, lo cual es muy valioso.

Parte imprescindible de este constante desarrollo, es el carácter proactivo de todo Nuevo Profesional, con énfasis en su imaginación, innovación y creatividad, para ofrecer mejores servicios… y para ser mejor persona.

Lo anterior no se refiere sólo a quienes trabajan por proyectos en el ámbito privado (o por contratos de trabajo), ni a quienes ejercen liberalmente la profesión, sino también a quienes somos funcionarios de los poderes públicos. El énfasis en la calidad del servicio, llevará en poco tiempo a los especialistas a darse cuenta que únicamente se ejerce bien el servicio público, cuando se hace con mentalidad de empresa privada. No se trata, ni mucho menos, de que el funcionario vaya a favorecer a los empresarios. Lo que se quiere decir es que todo funcionario, para mantener a largo plazo la ilusión por el trabajo y su continuo crecimiento, debe hacerlo considerándose como un sujeto privado que ofrece servicios a la sociedad; por ejemplo, el Juez “ofreciendo”, brindando “servicios” de imparcialidad y conocimientos a la hora de resolver controversias; por ello se va a decir a sí mismo que cada día debe aprender más y mejor, para mantener su valor de “mercado”, como si pensase que perdería su trabajo si deja de desarrollarse y mejorar día a día.

El libro aludido, aunque es de un reducido tamaño, ofrece pautas muy valiosas a este Nuevo Profesional. En las primeras páginas se contiene una encuesta para ayudar a que el lector se conozca a sí mismo como persona; luego, para que, conociéndose más como persona, decida qué es lo que tiene que ofrecer a los demás, es decir, al mercado laboral; se trata de saber qué podemos aportar a los demás que otras personas no ofrecen o tienen. Es en este rasgo distintivo en donde se puede encontrar la “Marca Personal”.

Al respecto resulta interesante apuntar hacia un posible paralelo entre la “Marca Personal” y el sentido de vida concreto de la existencia de cada persona, estudiado por Frankl. Como es sabido, el desarrollador de la logoterapia sostiene que la mayor necesidad de la persona no es el placer como pensaba Freud, ni el poder como prestigio que estimaba Adler, sino el sentido concreto de la vida. Se trata de eso que descubre la persona que es su aporte, aquello que le motiva hacer por sí mismo, eso que le brinda fuerzas para seguir adelante a pesar de los malos momentos que también se experimentan en la existencia. Para Frankl este sentido concreto se encuentra en la relación con alguna cosa, como el arte, ya sea contemplarlo o realizarlo, o con el conocimiento, o alguna labor que se desempeña, o bien a través de la relación con alguna persona, o bien a través de la actitud de dignidad humana con la cual se enfrenta una situación dura. Pues bien, la “Marca Personal” puede entenderse como ese sentido concreto de la persona por la cual ésta realiza una labor en la cual se manifiesta el corazón de la persona, potenciando ese “rasgo distintivo”, específico de la persona, realizando un aporte con un valor especial.

Una vez descubierto esa “Marca Personal”, el libro ofrece criterios valiosos para utilizar ese valor añadido en la búsqueda de trabajo, o bien al ejercer la profesión para satisfacer mejor a los clientes. Ayuda a que esa “Marca Personal” se manifieste en la forma de vestir, de actuar, de comportarse, de ejercer la profesión, para mostrar coherencia y maximizar las posibilidades de éxito.

El libro muestra que no se trata de que las personas se conviertan en cosas con marca, sino, por el contrario, en ejercer con corazón y conocimiento nuestra labor, mostrando en cada día de brega, que no somos cosas, sino personas con valor distintivo.

El libro, por su reducido tamaño, no constituye el único libro sobre “Marca Personal” que recomiendo leer, pero sí, al ofrecer mecanismos para descubrir nuestra “Marca Personal” que no se encuentran en otras obras, resulta de lectura necesaria, junto a su énfasis en la coherencia del comportamiento que, como se indicó, maximiza nuestras posibilidades de todo tipo de éxito.

Daniel Montero Bustabad, Jurista

www.danielmontero.es

danielmontero@danielmontero.es

 

1 comentario

Archivado bajo Ciencia Juridica, Marca Personal, Personal Branding

Jurisprudencia

La jurisprudencia como labor de Casación consiste en la técnica de convivencia en una sociedad mediante la cual se desarrolla continuamente el sustrato ético de las reglas y principios vigentes, profundizando en dicho sustrato y respondiendo con el mismo a los siempre renovados retos de la sociedad, en procura de hacer posible (no forzar) el nuevo tipo de individuo y el nuevo tipo de sociedad que la dignidad humana requiere.

La jurisprudencia como Teoría del Derecho consiste en la labor intelectual de desarrollar continuamente lo siguiente: 1) Proyectar el nuevo tipo de individuo y el nuevo tipo de sociedad que la dignidad humana plantea como reto actual. 2) Los constructos mentales (categorías, conceptos… todo lo que la mente desarrolla o crea) requeridos para orientar la elaboración (“aplicación”) del Derecho, para la emisión de normas jurídicas, así como para su estudio (dogmática jurídica), en procura de hacer posible (no forzar) el nuevo tipo de individuo y el nuevo tipo de sociedad que la dignidad humana requiere. 3) Renovar la forma de entender la naturaleza jurídica y la función de los principales aspectos del Derecho vigente, en virtud de los requerimientos aludidos (proyectar el nuevo tipo de individuo y el nuevo tipo de sociedad que la dignidad humana plantea como reto actual), marcando así el ámbito más relevante en el que se moverá la dogmática. 4) Determinar el papel que deben desempeñar los diversos operadores jurídicos, en su proyección hacia el nuevo tipo de individuo y el nuevo tipo de sociedad en dignidad humana que se requieren hacer posibles.

La jurisprudencia como dogmática jurídica consiste en la labor de analizar y exponer el Derecho vigente en un tiempo y lugar determinados, empleando los constructos dispuestos por la Teoría del Derecho, coadyuvando al proceso de hacer posible el nuevo tipo de individuo y el nuevo tipo de sociedad que la dignidad humana plantea como retos actuales.

¿Dónde está el Derecho?

El Derecho no está fuera de nosotros, ni en las cosas físicas, ni en leyes o normas que nos vienen del exterior.

El Derecho somos nosotros mismos, es aquello por lo que luchamos por considerarlo justo, es decir, porque estimamos que eso debe ser exigido a los demás, incluso por la fuerza en último término.

El derecho es lucha, como explicó Jhering.

Pero no es una lucha por algo fuera de nosotros, sino una lucha desde nuestro interior, por lo que desde nuestro fuero interno decidimos que es justo, que debe conseguirse, que es un elemento esencial para vivir en una sociedad en la cual vale la pena vivir…

El derecho es la respuesa que cada uno damos a la pregunta de cómo es una vida que vale la pena ser vivida y cómo es una sociedad dentro de la cual vale la pena vivir…

Al brotar el Derecho desde nuestro interior, resulta esencial encontrar inspiración diara en esa lucha; en mi caso, me inspiran las mujeres que son verdaderas damas, excelentes profesionales, y personas de gran corazón. Una mujer con carácter firme, cerebro y belleza, es un auténtico prodigio que es menester agradecer día con día.

Cada día vivido en el cual uno comparta con una dama así, es un día que merece ser celebrado.

Celebremos juntos ello.

Educación Continua de la Jurista

La jurista que no se educa, que no sigue leyendo libros de forma autodidacta después de graduada, deja de ser jurista; se convierte en alguien que ve los árboles, pero no el bosque, es decir, que dicta soluciones para casos concretos, pero sin tener a la vista la panorámica general de la marcha de la sociedad y el derecho, de modo que sus soluciones no sirven, pues no responden a las exigencias integrales de la actualidad. Esa persona es como un barco sin motor, timón ni velas, que va a la deriva de los vientos de la casualidad, o de la gente poderosa que, conscientemente o no, la maneja; esto se debe a que, como no puede ver el bosque, sus respuestas en derecho no señalan hacia la alternativa integral que todas necesitamos. Por ello esa persona, lo sepa o no, es un títere jurídico, que es gobernada por quienes dirigen el sistema económico mundial injusto. Por ello las animo a hacer de la librería jurídica su segunda casa, y a educarse continuamente comprando libros, en derecho y ciencias sociales. ¡¡Ánimo!!
(Nota: En este texto el género femenino incluye el masculino).

I wrote this several years ago, when I was a mainstream Chr-stian. However, I think this is still interesting.

A@NATURAL LAW: A CHRISTIAN UNDERSTANDING OF JURISPRUDENCE

Daniel Montero B.

I am interested in the Evangelical Church because I am a Jurist and my life’s core is the law. I will like to ask you if you could PLEASE give my e-mail address to other Evangelical people interested in law. Not the law of sin and death, but the law of the Spirit (Romans 8 and many more) that has freed us from sin and death. The Spirit has Her law. It is not a legalistic law, but a law that is born out of the grace of HaShem (G-d) that forgives us and enables us to live in agreement with this justification, by forgiving others and living each day closer to HaShem’s will. G-d’s will is tzedaka (justice), which is another way of saying the law of the Spirit. She enables us to live according to the fruits of the Spirit and provides us with the gifts of the Spirit. The core of this is love to the human being incarnated in specific actions of help to others. Kant has presented the best explanation of what it means to love others in the Groundwork for the Metaphysics of Morals. There he stresses the importance of human dignity as the commitment to treat each person as an end in herself, and NOT as a means nor instrument to something else, no matter how important, urgent or hallowed this something else maybe. This concept of human dignity is the abstract concept that contains all human rights, which are the specific ways of loving the fellow human being, which is the core of the law of the Spirit.

Quoting Kant provides us with the opportunity of becoming aware of the shortcomings of many Churches. Kant, as many Churches do, separate moral from law as if they were two completely independent realms. The purpose of this separation is good: to grant the rights of liberty of conscience, by prohibiting authorities to legislate on matters of moral or conscience. However, this separation of law and moral has had terrible effects, like the neutrality so many Jurists (and so many Reverends) facing Fascist law, and like the neutrality of so many Jurists and Christians concerning contemporary decisions which are Fascist. For example, the decision of the Supreme Court of the USA allowing people to be tortured in Guantanamo.

The Church needs to be aroused to a new sense of its role by pacifically struggling not only for the rights and liberties of conscience, but also for a law that is in agreement with the law of the Spirit. The law of the Spirit has two sides, like two sides of the same coin: first, the sphere of moral and conscience, where no legislation is warranted, except that one that protects the rights of conscience and election of personal morality. This is understood by all Churches. What Churches do not understand yet is the other side of THE SAME COIN: the law of the Spirit is also a law, a law of human rights and dignity, and every tyrannical statute or Court decision that directly destroys this dignity is void, in the same way that a statute that violates the Constitution is void. This sphere of the law of the Spirit means that law is the ensemble of interests which ought to be protected by public coercion in order to advance forward in the process of bringing human rights and dignity to the world. This is law. Law is not what the Parliament or the Courts say. This may be law only in so far as they protect human rights and dignity. But this is not only law. Law is also, in the absence of statutes or Court decisions, those interests which ought to be protected in order to advance forward in the protection of human rights and dignity. And, if a law or decision is tyrannical, then it is not law, but is void, and instead of it what becomes law is what is necessary to protect human dignity.

The concept of Natural Law needs to be reawakened in this process of making the Church more and more committed to this understanding of law. In this scheme of things, the Evangelical Church has a clue role to play, because it is free from the mistakes of Rome, but is at the same time loyal to the Christian heritage, part of which is Natural Law. The problem of Natural Law is that, in the way it is usually presented, it is meaningful only for believers. In the same way, Kant’s Rechtslehre is meaningful only for those who share his understanding of rationalism.

What is needed today is a new understanding of Natural Law that (like the one I’ve written before) is meaningful both for believers and non-believers. The Church has a key role to play in creating and struggling for, this new understanding of Natural Law because it is free from the mistakes of Rome and, at the same time, it is loyal to the Catholic legacy which includes Natural Law. I have begun this short summary by writing from a believer’s point of view, because I am or at least want to be a loyal believer in G-d and Jesus as the Son of G-d. But my explanation of this Natural Law for non-believers will begin by summarising Erich Fromm’s atheistic re-interpretation of the concept of G-d, including the concepts of Rabbis such as Mordecai Kaplan and Michael Lerner. Then I will show that the secular commitment to human rights and dignity was born out of the Judaeo-Christian tradition. Nietzsche has shown us what paganism is really like, and its nature as one that, by definition, is away from human rights. So the Atheist person should accept the value of Judaeo-Christianity for human rights and dignity. Then it is needed a summary of the Bible as the historical struggle for human rights and dignity. Then must go a brief summary of history that will show that all the institutions created for the advancement of human rights have faded, but the Church (and synagogue) is the only institution that has the power to transcend time and, despite its shortcomings, to continue preaching the message of a liberating law of the Spirit. The Atheist shall see then the importance of the Church, and the need she has to participate in the Church in order that her commitment to human rights and dignity may transcend time, and continue being loyal to this cause despite time, and also in order to be able to raise her children in the Church, because the Church is the only really working institution that will enable the children to be risen and educated in the commitment to human rights.

This understanding of Natural Law and the Church will hopefully make the Atheist think, turn down her emotional defences against Christianity, and enable her to re-value again the Bible… This new beginning will enable the non-believer to think again in G-d free from emotional barriers and appreciate anew the importance of G-d and, hopefully, to give a try to a more deep belief in G-d.

The Church has a key role to play in this struggle.

Deja un comentario

Archivado bajo Jurisprudencia

Propiedad Industrial y Libertad.

Toda labor investigativa que verse sobre los fundamentos jurídicos de una economía libre, lleva a tratar ineludiblemente de la PI (propiedad industrial en sentido amplio, que abarca no sólo la propiedad del mismo nombre, sino también la intelectual). Ello me llevó a buscar en la bibliografía española algunas obras que traten de los fundamentos filosófico-jurídicos de la PI. Sin embargo, tanto en las librerías jurídicas locales, como en las páginas de internet de las más prestigiosas librerías españolas (singularmente http://www.marcialpons.es), no pude encontrar nada al respecto. Los libros encontrados comienzan explicando los detalles de cada materia específica dentro de la PI, pero falta toda reflexión general sobre la filosofía que respalda la PI.

Ello me parece sumamente preocupante, pues una rama del conocimiento sólo puede ser madura y perdurable en el tiempo, si su elaboración y estudio parten de una sólida filosofía y “parte general” de la materia, que establezca la estructura, la espina dorsal en la cual se alinearán armoniosamente todos los componentes de la rama del conocimiento. Considero que trabajar en ello representa una necesidad tremendamente importante para la PI.

En la búsqueda aludida consulté varias obras latinoamericanas, y el panorama resultante fue desolador. Así, en dichos libros se manifestaron creencias como las siguientes: – Las marcas son responsables de que los precios de los diferentes productos multipliquen varias veces el valor real de aquello que se vende. – El patentar productos viola el derecho a la vida, pues sólo pueden acceder a ellos quienes puedan pagarlos, y no todas las personas. – Las patentes suponen un regreso a la Era Feudal, en la cual unos cuantos acaudalados exigen que se les paguen “peajes” (regalías) para utilizar lo que realmente es de todos. – Las patentes implican que los descubrimientos o ideas nuevas que se han realizado con inversión estatal y tiempo de sus autores, sean apropiados por los intermediarios, y se aprovechen de ello para ganar mucho dinero, y sin que se genere ganancia ni para las Administraciones Públicas ni para sus autores. – La publicidad, desde hace muchas décadas, ha dejado de ser un proceso para informar sobre las características de los productos, para convertirse en sistemáticas agresiones manipulativas a los potenciales consumidores, con la finalidad de hacerles nacer necesidades artificiales que los lleven a gastar más de forma innecesaria. – Las marcas se aprovechan de la manipulación del consumidor para extraer exorbitados beneficios económicos explotando a menores de edad y demás personas pobres, forzándolos a trabajar de forma inhumana.

Me indica la intuición que este NO es el camino correcto para abordar el tema de la PI. Si lo anteriormente referido fuera eventualmente cierto, implicaría una crítica a cómo se ha puesto en práctica el sistema de PI en uno o más países, pero NO constituye una objeción a la PI como tal, sino que nos debe impulsar a regular mejor la materia, y llevar sus dictados a la práctica con un mejor control, merced a mecanismos más eficaces y eficientes.

La intuición aludida se apoya en una serie de vivencias personales, del fuero más interno, como la siguiente: La experiencia de que las medicinas sobre las cuales mejora mi salud, requieren por su misma esencia la existencia de marcas protegidas. Ello se debe a la necesidad imperiosa de distinguir entre las medicinas que son resultado de procesos productivos correctos respaldados por controles de calidad (que son los medicamentos que me hacen bien), y aquellas “medicinas” (las que me proporciona la Seguridad Social) que no se fabrican ni controlan adecuadamente, y que en la práctica desmejoran visiblemente, en pocos días, mi estado de salud, con perjuicio evidente. Si no existiesen las marcas, no podría yo distinguir en la farmacia qué producto necesito comprar, pues se identificarían igual los medicamentos realizados de manera segura, de aquellos fabricados irresponsablemente (los que suministra la Seguridad Social).

En segundo término, si es verdad que determinados productos de marca se generan en fábricas con condiciones inhumanas, entonces las marcas podrían utilizarse para que el consumidor identifique cuáles géneros se efectúan con condiciones inhumanas, y cuáles son producto de un mejor trato a los trabajadores. Esta diferenciación permitiría que el consumidor pueda comprar únicamente aquellas marcas que le merezcan confianza por las condiciones de los trabajadores que las producen.

En tercer lugar, la PI permitirá cada vez en mayor grado escoger los productos en función de aspectos tales como su carácter orgánico, empleo de compras verdes, tecnología, utilización o no de manipulaciones genéticas, origen, gestión de residuos, etc. Sin PI le sería imposible al consumidor distinguir unos productos de otros, y elegir responsablemente de acuerdo a sus convicciones íntimas.

Respecto a la supuesta incompatibilidad entre PI y la necesidad de dar prioridad a la vida humana, nos encontramos ante una falsa dicotomía, por cuanto los poderes públicos se hayan facultados a tomar medidas jurídicas, respaldadas en derechos constitucionales y motivadas también por estados de necesidad, para armonizar los intereses privados con el interés público, indemnizando cuando corresponda. En todo caso, recordemos con Hayek que la posibilidad de explotar de forma “monopólica” determinadas prerrogativas durante cierto tiempo, implica un beneficio que es el que brinda la motivación para que los inversionistas, mediante su dinero, hagan posible la comercialización de determinadas creaciones, siendo precisamente dicha comercialización una actividad que redundará en beneficio de todos, por lo cual nos encontramos, una vez más, con que la iniciativa privada satisface efectivamente las necesidades colectivas.

En resumidas cuentas, se llega a la convicción de que la PI constituye el mecanismo jurídico por el cual los productos y servicios que se llevan al mercado reflejan de manera transparente el sujeto (persona o entidad) al que se atribuye su creación y/o distribución, de modo que permite que el mercado, a través del consumidor, haga efectiva la exigencia de responsabilidad por lo que los productores entregan al mercado.

Precisamente los procesos de hacerse responsables de aquello que se realiza en la vida, son de vital importancia, pues una sociedad libre, para ser madura y no decadente, necesita que se refuerce constantemente la responsabilidad por lo que cada persona y entidad lleva a cabo, lo cual implica una diaria defensa de los intereses de cada partícipe en el mercado (Jhering).

Una sociedad en la cual las personas no pugnen diariamente por defender sus intereses, en la cual por tanto no se exijan responsabilidades, y en las cuales las personas se dejen llevar por colectivismos u otros mecanismos de eludir su deber de protagonizar sus vidas, se dirige a la decadencia, es decir, a su extinción (Jhering).

La PI hace posible la vitalidad del mercado a través de la responsabilidad que asume cada partícipe en el mismo.

Por ello, sin PI no hay economía libre… ni tampoco una sociedad saludable.

Sin PI, una sociedad libre firma su sentencia de muerte.

Deja un comentario

Archivado bajo Derecho Mercantil

Sobre la Misión de los Bufetes: Propuesta (Breves Apuntes).

Propuesta de Conversaciones Académicas Pausadas

http://www.businesslaw.eu.comI. El Punto de Partida.

El punto de partida para constatar la conveniencia de conversar, poco a poco, con pausa y calma, sobre la Asesoría Jurídica Estratégica, consistió en lo siguiente:

1. Desde mi percepción como jurista funcionario público, comprometido en plenitud con mi trabajo, llegué a la conclusión de que, si bien las Administraciones Públicas deben ser activas en el cumplimiento de sus cometidos, en realidad el futuro del medio ambiente se encuentra en las manos de las empresas y, dentro de la idea de “empresa”, se encuentran también quienes las asesoran, a saber, los grandes bufetes, los más prestigiosos.

2. En lo que respecta a Costa Rica, se puede determinar que una importante porción del reto ambiental radica en convencer a las empresas para que incorporen la variable ambiental en el momento adecuado del ciclo del proyecto. En la actualidad esta incorporación se efectúa tarde, incluso (muchas veces) aunque el desarrollador disponga de asesoramiento.

3. En la incorporación oportuna de la variable ambiental se encuentra una oportunidad para generar beneficios empresariales. Además, se necesita un Bufete Estratégico que, como tal, asesore a sus clientes a tomar decisiones estratégicas de futuro, que más adelante lleven a las empresas a posicionarse con ventaja sobre sus competidores.

4. El reto que el siglo XXI implica para los bufetes consiste en romper la férrea barrera que antes existía entre asesoría jurídica y planeamiento empresarial estratégico. El Bufete Estratégico va a distinguirse de la competencia, y a quitar mercado a los abogados competidores, al ofrecer a sus clientes una guía más completa, señalándoles modernas opciones empresariales de futuro, junto a productos o criterios jurídicos personalizados.

5. La incorporación de la variable ambiental, insistimos, es fuente de beneficios a largo plazo para las empresas. También fuente de beneficios a los despachos jurídicos que se tornen en Bufetes Estratégicos. Si yo fuese miembro de un estudio jurídico, temblaría de miedo ante el oscuro porvenir, si mi despacho no tuviese capacidad de asesorar ante la Nueva Economía que, por definición, es una Economía que, entre otros aspectos, se caracteriza por contar con la Variable Ambiental Incorporada.

6. La imperiosa necesidad de abogar por un Bufete Estratégico me llevó a trabajar en una propuesta de artículo sobre el Nuevo Asesoramiento Jurídico.

7. Sin embargo, a ello se unió un aspecto más. El duro rostro que la Sala Constitucional ha mostrado a raíz de una deformación “estilo nacional” del paradigma neoconstitucional, la ha llevado a equivocarse jurídicamente en perjuicio de la seguridad jurídica tan necesaria para el crecimiento económico del país. Empero, el análisis realizado en materia ambiental constata que este riesgo se ve sensiblemente aumentado por los defectos en el asesoramiento jurídico que los bufetes (incluso grandes bufetes) brindan a las grandes empresas o a los grandes inversionistas.

II. La propuesta de un artículo.

Ensayo Literario: Misión de los Bufetes Costarricenses Más Prestigiosos.
El Reto del Siglo XXI.

ÍNDICE (Preliminar)

Daniel Montero Bustabad

I. El Ensayo.

a. El ensayo como género literario.
b. Literatura como filosofía creativa. Axiología.
c. Literatura y realidad.
d. El valor de la literatura.

II. Filosofía creativa y grandes bufetes de abogados. Por qué una buena filosofía es económicamente rentable, genera más beneficios.

III. Por qué la persona como operador jurídico con sus caracteres internos y valores es elemento integrante del Derecho.

a. Elaboración jurídica (“aplicación” del Derecho) y valores personales.

b. La ampliación del criterio anterior a través de la comprensión de la persona como raíz del Derecho.

IV. El operador jurídico en el bufete.

V. Antropología (jurídica) básica y el potencial de clientes de un gran bufete.

a. El aporte de Viktor Frankl.
b. El aporte de Erich Fromm.
c. Mirando también desde la perspectiva de Carneggie.
d. Insistiendo sobre las necesidades de sentido y pertenencia.

VI. Hacia una perspectiva que integre la concepción propuesta del Derecho con las tesis antropológicas sostenidas. La consiguiente conformación de una filosofía para los bufetes más prestigiosos… muy rentable y válida para la captación de clientes.

VII. Necesidades humanas (explicadas en apartados anteriores) y el peculiar marco actual de conformación de actividades productivas y de servicios. El papel del gran bufete en este marco.

VIII. La realidad del ejercicio del Derecho en los grandes bufetes costarricenses.

a. Aspectos a destacar.
b. Factores a considerar.
c. Limitaciones y oportunidades.

IX. Sobre la vocación actual de Costa Rica para la legislación y la jurisprudencia.

X. Aplicación de lo anteriormente explicado a un área del Derecho dejada de lado por el momento… pero muy rentable e importante para los futuros bufetes prestigiosos que deseen aprovecharla.

XI. Bibliografía.

III. Constatación de la Necesidad de Elaborar una (Renovada) Teoría General del Derecho Patrimonial para la Asesoría Jurídica en la Nueva Economía.

Planteamiento del tema.

Fundamentos del Derecho Patrimonial.
Comprende:

– Un análisis general, desde la Filosofía del Derecho de libre mercado, de la actividad del ser humano con relevancia patrimonial (distribución y generación de los medios de producción, creación de riqueza, apropiación, transmisión, distribución, etc.)
– La creación del Derecho Patrimonial como categoría de la Teoría General del Derecho, incluyendo su incardinación sistemática.
– El análisis dogmático de las normas costarricenses que regulan los fundamentos de la actividad del ser humano con relevancia patrimonial.

Justificación.

A- Personal. El interés por el conocimiento del Derecho privado y la esfera jurídica del libre mercado.

B- Académica. La admiración por los Fundamentos del Derecho Civil Patrimonial de Luis Díez-Picazo y Ponce de León (ilustre Profesor civilista y anterior Magistrado del Tribunal Constitucional español) , cuya importancia ha sido destacada por Eizaguirre . La misma lleva al suscrito a percibir la conveniencia de ampliar las pocas pero importantes páginas iniciales de la obra, dedicadas, justamente, a los Fundamentos en sentido estricto del Derecho Civil Patrimonial. Es precisamente el apartado más abstracto y básico de la materia, el que sienta la base jurídica (desde la Filosofía del Derecho, la Teoría General del Derecho y la Dogmática Jurídica) de lo que significa la actividad de relevancia jurídico-patrimonial para el ser humano, comprendiendo fundamentalmente aspectos privatísticos, pero sumando además los aspectos relevantes del Derecho público.

C- Profesional. El esclarecimiento de esta materia tan importante sienta la base sobre la cual opera el Derecho ambiental, pues el mismo comprende la actividad de la persona para la creación de riqueza, desde la óptica del desarrollo sostenible.

IV. El Paradigma del Capitalismo.

El paradigma del capitalismo humanista no ha sido elaborado desde círculos socialistas o contrarios a la libertad de empresa. Por el contrario, dicho paradigma responde a la labor de destacados empresarios expertos en la Corporate Governance. Ello plantea una doble necesidad: Por un lado, crear el instrumental de doctrina jurídica apropiado para traducir al Derecho los requerimientos del Capitalismo Humanista (teoría del Derecho Patrimonial). En segundo lugar, abordar el papel, necesariamente activo, que los Bufetes Estratégicos han de asumir asesorando a las empresas de cara al Corporate Governance que requiere este paradigma. Ello irá tanto en beneficio del medio ambiente, como de los beneficios a largo plazo tanto de las empresas, como de los Bufetes Estratégicos que las asesoren.

Deja un comentario

Archivado bajo Ciencia Juridica, Derecho Mercantil